LA CONTRALORÍA

Lineamientos Estratégicos

A base al diagnóstico sobre la gestión operativa, prestación de los servicios de control y relaciones interinstitucionales con las entidades conformantes de la cadena de valor del control, se ha identificado la necesidad de que la Contraloría General de la República desarrolle un trabajo proactivo, incrementando las potencialidades del control, tecnológicas y de infraestructura que le permitan contribuir - en mayor medida - a elevar la calidad de la administración pública, en términos de la cobertura de los servicios que brinda a la población y de la lucha contra la corrupción en todos los niveles del Estado.

El ente superior de control se encuentra inmerso en un proceso de modernización que involucra una nueva estructura organizacional más funcional, la implantación de un nuevo enfoque de control integral que ponga énfasis en el control de gestión, la gestión del conocimiento e incorporación de las mejores prácticas utilizadas internacionalmente; un nuevo modelo de gestión orientado hacia los resultados, con identificación clara de los productos, impactos y su medición; además de articular eficazmente los esfuerzos en materia de control y supervisión de los órganos del Sistema Nacional de Control. La implantación de la gestión por resultados permitirá el seguimiento de las metas trazadas y la evaluación periódica del cumplimiento de los objetivos estratégicos.

MODERNIZACIÓN DEL SISTEMA NACIONAL DE CONTROL



Otro de los ejes de la modernización es el establecimiento de alianzas estratégicas con las entidades públicas que participan en la lucha contra la corrupción, lo cual se viene abordando con el apoyo de organismos de cooperación nacional e internacional, y de las instituciones fiscalizadoras de la región.

La desconcentración y descentralización es otro de los objetivos institucionales que debemos lograr para asegurar la presencia del control gubernamental en todo el territorio nacional. Así, la institución se desconcentrará constituyendo Macro-regiones, fortaleciendo las Oficinas Regionales e incorporando a los Órganos de Control Institucional, los mismos que bajo una adecuada estructura de gobierno ejercerán la función del control de manera descentralizada trasladando autoridad, capacidades y facultades, según corresponda.

Para asegurar la sostenibilidad de los cambios que conlleve el proceso de modernización, es fundamental motivar a todo el personal hacia una actitud de innovación constante que le permita su adaptación hacia los nuevos modelos y cambios tecnológicos.

El logro de los objetivos de modernización de la Contraloría General de la República permitirá realizar nuestras labores de control de una manera eficiente y eficaz, lo que redundará en la generación de valor para la sociedad.

NUEVO ENFOQUE DE CONTROL



El control gubernamental, entendido como la supervisión, vigilancia y verificación de los actos y resultados de la gestión pública, en atención al grado de eficiencia, eficacia, transparencia y economía en el uso y destino de los recursos y bienes del Estado; requiere evolucionar recogiendo las mejores prácticas y tendencias internacionales, tanto en sus productos y servicios como en la oportunidad e intensidad con que se aplican. De tal forma que la administración pública perciba la presencia del control, contribuyendo al mejor uso de los recursos públicos sin restarle dinamismo a la toma de decisiones.

En concordancia con lo señalado, es necesario impulsar decididamente el control interno en las instituciones públicas, para asegurar el eficiente, eficaz y transparente uso de los recursos en las operaciones de las entidades. Paralelamente, se enfatizará en el control preventivo con la finalidad de advertir a la administración de los riesgos que pudieran afectar a su gestión, así como generar conciencia en la ciudadanía de su responsabilidad en el control social.

El control de gestión y la evaluación de cumplimiento de políticas públicas son servicios que debemos desarrollar para contribuir a la reforma del Estado Peruano. Estos servicios consistirán en la verificación del grado de cumplimiento de los objetivos y metas que las instituciones hayan establecido, y de como éstas vienen impactando en los servicios públicos que prestan a la ciudadanía. Así mismo, se evaluará el grado de articulación e impacto de las acciones que realicen los entes vinculados a las políticas públicas.

En materia de control posterior se rediseñará las diferentes formas de auditoría, aplicando la inteligencia y análisis de la información que nos permita ser certeros en nuestras intervenciones. Y frente a las evidencias de presuntas irregularidades se desplegarán acciones denominadas “operativos sorpresa”, las cuales implican intervenciones en una determinada área geográfica o sobre un tema en común o frente a redes de corrupción.

Uno de los aspectos gravitantes de la Contraloría General de la República es llevar a cabo acciones que conlleven a una eficaz lucha contra la corrupción. En este sentido, se consideran los siguientes factores críticos:

•    Llevar a cabo una campaña de difusión de valores a efecto de comunicar a la ciudadanía, y en especial a los jóvenes, los valores de honestidad, integridad, laboriosidad y amor al país; lo que permitirá el ejercicio de actividades en la sociedad peruana bajo un mismo patrón de conducta.
•    Promover la implantación de la gestión por procesos en todas las entidades públicas, permitiendo introducir aspectos de control a lo largo de todo el proceso de prestaciones de servicios públicos. 
•    Promover la gestión por resultados y fiscalizar la rendición de cuentas de los funcionarios públicos, lo cual orientará su actuación hacia el logro de los objetivos y metas con respecto a la prestación de los servicios públicos.
•    Verificar el cumplimiento de la Ley de Transparencia por parte de los funcionarios públicos, lo que permitirá el acceso a la información de la administración pública a toda la ciudadanía, facilitando el control social. 
•    Coordinar con las entidades involucradas en la lucha contra la corrupción, para lograr que todos los actos irregulares o ilícitos sean sancionados efectivamente, sirviendo como elemento disuasivo frente a los actos de corrupción.